Cuestionan política racial en escuelas
5 de diciembre del 2006
Maribel Hastings / La Opinión
Washington, D.C.- La Suprema Corte de Justicia de la nación escuchó ayer argumentos de dos casos que podrían determinar si las juntas escolares pueden emplear la raza como factor de admisión para garantizar la diversidad de las escuelas, lo cual resultaría en un futuro fallo con el potencial de afectar a millones de estudiantes a través del país.
El caso consolidado se desprende de dos demandas sometidas por padres anglosajones en Seattle (Washington) y Louisville (Kentucky). Los padres argumentan que los programas empleados por estos distritos para garantizar la diversidad racial promueven el racismo. Ya dos tribunales fallaron a favor de los distritos escolares.
Peter Zamora, asesor legal interino del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF), explicó a La Opinión que está en juego permitir que los distritos locales continúen implementando programas voluntarios para reducir la segregación racial y el aislamiento en sus escuelas a tono con el histórico fallo Brown vs. Junta de Educación, de 1954, en contra de la segregación racial en los planteles escolares.
Zamora indicó que el caso es especialmente importante para los hispanos, porque tienen más posibilidades de asistir a escuelas segregadas, aisladas y con altos índices de pobreza.
"Un 77% de los niños latinos asisten a escuelas donde las minorías son mayoría, y dos de cada cinco asisten a escuelas intensamente segregadas", sostuvo Zamora.
"Para poner fin a la división racial de nuestras escuelas públicas, la Suprema Corte de la nación debe permitir medidas voluntarias como las consideradas [ayer] en los casos de Seattle y Louisville. De lo contrario, la promesa de Brown vs. Junta de Educación seguirá siendo eso, una promesa, y no una realidad para los latinos y otros estudiantes a través del país", dijo el presidente y asesor general de MALDEF, John Trasviña.
MALDEF presentó un documento como amigo del tribunal (amicus curiae) a nombre de 16 organizaciones hispanas nacionales y locales.
Los programas de Seattle y Louisville emplean la raza del estudiante para garantizar que la población estudiantil de las escuelas refleje la composición racial de todo el sistema. Pero algunos padres anglosajones lo consideran racista.
Según el Instituto Ayn Rand, cualquier consideración de la raza para otorgar o denegar la admisión a estudiantes es una "abominación moral... es racismo, puro y simple".
En Seattle, el grupo Parents Involved in Community Schools demandó al distrito argumentando que su política de admisión viola los derechos civiles de los estudiantes blancos.
Pero según Zamora, sólo se trata de que las escuelas luzcan como el país, racialmente hablando, es decir, que haya diversidad. Los programas voluntarios para cumplir con ese objetivo son consistentes con la Decimocuarta Enmienda de la Constitución y avanzan los objetivos de tolerancia racial e igualdad, según MALDEF.
Sin embargo, el gobierno de George W. Bush argumenta que el empleo de la raza, incluso a nivel voluntario, viola las garantías de igualdad de la Decimocuarta Enmienda. El empleo de la raza como factor de admisión, dicen, es discriminatorio, independientemente del objetivo que se persiga.
Fuera de la Corte hubo manifestaciones a favor y en contra de ambas posturas.
Dentro de la Corte se sometieron argumentos ante un tribunal de composición más conservadora que preocupa a quienes defienden los programas de diversidad racial. Los ojos están puestos en el juez Anthony M. Kennedy, quien ahora se considera como el voto decisivo y moderado en ausencia de la retirada juez Sandra Day O’Connor.
Pero Kennedy fue crítico del empleo de la raza como factor de admisión, algo que en su opinión debería ser un "último recurso".
Stephen Breyer, por su parte, indicó que es preocupante que las escuelas estén cada vez más segregadas.
No se anticipa un fallo hasta junio, y Zamora indicó que esperan que el máximo tribunal respete los precedentes. En 2003, la Suprema Corte falló que la raza puede emplearse como factor de admisión en las universidades.
Si es importante para mantener la diversidad en las universidades, debe ser igualmente importante a otros niveles, desde el jardín de infantes al grado 12 (K-12), indicó Zamora.
Agregó que un fallo en contra de los programas implicaría que distritos como el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles pretendan que la raza no es un factor importante y tengan que desarrollar otros mecanismos para garantizar la diversidad, como por ejemplo, basarse en ingresos, mecanismos que no han probado ser efectivos.
REFERENCIA: http://www.laopinion.com/primerapagina/?rkey=00000000000000853430
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